Consagración de consagrados. La verdadera Fe

LA VERDADERA FE EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, SIN LA CUAL NADIE PUEDE SALVARSE

CONVERSACIONES DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO CON TODA LA HUMANIDAD

«La Fe en Mí no puede ser recortada, pues Soy Infinito.

La Fe en Mí acepta Todo Lo Que Yo Soy, Todo Lo Que Yo Puedo, Todo Lo Que Yo Sé, Todo Lo Que Yo Hago, Todo Mi Propio «Yo», Igual a Mi Padre y a Nuestro Espíritu Santo. Somos UNO, EL ÚNICO DIOS VIVO Y VERDADERO.

El creyente en Mí no Me niega nada de lo que Yo Soy.

Quien cree en Mí no Me niega nada de cuanto Yo Puedo.

La persona que cree en Mí no Me niega nada de cuanto Yo sé.

Quien cree en Mí no Me niega nada de cuanto Yo hago.

Un espíritu humano que cree en Mí no niega Mi Propio «YO», MI PROPIA PERSONA, QUE ES ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE DIVINA.

Si alguien niega Algo de lo que Yo Soy, no está Conmigo, sino contra Mí.

Si alguien niega Algo de lo que Yo Puedo, no está Conmigo, sino contra Mí.

Si alguien niega Algo de lo que Yo Sé, no está Conmigo, sino contra Mí.

Si alguien niega Algo de lo que Yo Hago, no está Conmigo, sino contra Mí.

Si alguien niega Algo de la Persona ÚNICA y EXCLUSIVAMENTE DIVINA que YO SOY, no está Conmigo, sino contra Mí.

La Fe en Mí ha de ser Total, Absoluta, con Infinita Certeza y Universal, es decir, Católica, admitiendo Mis Infinitas Verdades de Fe, en número, en grandeza divina, en divina intensidad, sin la menor duda o vacilación, pues, de lo contrario, no saben Quién Soy, no Me creen Tal Cual Soy, se aprovechan de Mí, pero no Me aprovechan, no Me sirven para salvar almas, pues llevan siempre una fe falseada, recortada, a la medida de su limitación, miseria y pecado.

Esa falsa fe no les sirve para salvarse, sino para condenarse a sí mismos, yéndose para siempre, si no se convierten, a la rebeldía eterna contra la Fe Verdadera, en eterna obscuridad; yéndose, para toda la eternidad, a la protesta eterna, al odio infernal contra Nos, Que Somos La Infinita Bondad, La Infinita Omnipotencia, La Infinita Omnisciencia, La Infinita Generosidad, El Infinito y Eterno Amor.

Mi Padre y Yo y Nuestro Espíritu Santo les habíamos llamado al AMOROSO E INFINITO FUEGO CREADOR, CONSOLADOR Y GLORIFICADOR QUE YO SOY, INFINITA Y ETERNA LUZ EN LA INFINITA Y ETERNA UNIDAD DE MI PADRE Y DE NUESTRO ESPÍRITU SANTO, para Recrearlos, Consolarlos, Premiarlos y Glorificarlos eternamente en sus ALMAS y en SUS CUERPOS; pero ellos, no queriendo CREER EN MÍ, SINO REBELÁNDOSE CONTRA LA VERDAD INFINITA Y ETERNA, se han marchado a un fuego que les da constante testimonio, en nombre de toda la creación, de que todo lo creado está en contra de ellos, pues no creyeron al CREADOR de todas las cosas.

Así, como eligen combatir para siempre contra la VERDAD CREADORA DE TODAS LAS COSAS QUE «YO SOY, EN LA INFINITA UNIDAD DE MI PADRE Y DE NUESTRO ESPÍRITU SANTO», todas las cosas, todas las criaturas de la VERDAD, QUE YO SOY, combaten como fuego inextinguible contra ellos».