Conversaciones del Único Dios Vivo y Verdadero, en su Única y Católica Iglesia, con Francisco

Hijito Nuestro, Francisco, si te conviertes enteramente a Nos:

Tú, con todos los Santos, tienes el gravísimo deber de desear que todas las almas lleguen a ser partícipes de Nuestra Propia Vida Divina; y, de esa manera, sean, con toda propiedad -aunque por participación Nuestra- verdaderos hijos Nuestros. No puedes decir, «todos somos hijos de Dios», sino que todos están libre y gratuitamente llamados por Nos a serlo. Explícalo así. No Nos defraudes. No te pierdas. Que no se pierdan las almas. Di la Verdad Tal Cual Es.

Tú, déjate amar por Nos, para que podamos complacerNos en tu fidelidad a Nos.

Debes desear que todas las religiones reconozcan que no pueden llegar a participar de la VIDA DIVINA más que creyendo en NUESTRA DIVINA TRINIDAD y UNIDAD INDIVISIBLE y obedeciendo Nuestros Divinos Preceptos; y, de este modo, dejando todas las religiones sus tenebrosos engaños. No hables de abanico de religiones. No equipares Nuestra Única y Divina Religión, con las religiones de los hombres que están cuajadas de errores y horrores.

SOMOS UN SOLO Y ÚNICO DIOS, el ÚNICO DIOS VIVO y VERDADERO: PADRE E HIJO JESUCRISTO Y ESPÍRITU SANTO.

AnúnciaNos a todos los pueblos. Que nadie quede engañado. Que todos conozcan la Verdad.