1. Obispos Míos: Que vuestro modo de vestir sea sagrado, túnica talar, la llamada sotana o sagrado hábito religioso.
2. ImitadMe a Mí en todo.
3. Yo Me preparé un Pueblo que vistiera de túnica, lo menos indecentemente posible y lo más decente que pudieran.
4. Con Mi Túnica vendré a juzgaros, tal y como subí a los Cielos.
5. No me gusta que vistáis de pantalones. Éste no es vuestro atuendo. Me desagrada mucho que así lo hagáis y lo permitáis en Mis Sacerdotes.
6. No os molestéis ni os exasperéis porque os diga estas cosas.
7. Yo no pienso como el mundo. No penséis tampoco vosotros como él.
8. El mundo es Mi enemigo y tenéis que ayudarle para que se convierta a Mí y Me imite a Mí en todo, más y más.
9. Bienaventurados seréis si Me obedecéis a Mí en todo.
10. A vosotros os pediré mucho, pues de vosotros depende, en mayor medida, la Salvación Eterna de aquella parte del mundo que quiera convertirse.
11. Ay, Obispos Míos, cuántos disgustos Me estáis dando, si no tenéis ajustadas vuestras vidas, pensamientos y costumbres a Mi Propia Vida, a Mi Propio Pensar, a Mi Propio Sentir, a Mi Propio Querer, Que Es con Mi Propia Voluntad Humana y con Mi Propia Voluntad Divina, Un Solo, Inalterable y Eterno y Mismo Querer de Mi Padre y de Nuestro Espíritu Santo.
12. Convertíos de veras a Mí. No Me traicionéis.