Décimos Coros: Coros Micaelinos (Primera Parte)

DÉCIMOS COROS: COROS MICAELINOS, REGIDOS POR SAN MIGUEL ARCÁNGEL, COROS DE LA SANTA MADRE IGLESIA CATÓLICA DEL CIELO, EN TODAS LAS NACIONES DE LA TIERRA

EL CORO DÉCIMO ES EL CORO ANGÉLICO DE LAS VIRTUDES, CORO PERTENECIENTE A LA SEGUNDA JERARQUÍA ANGÉLICA

Con los Santos Ángeles llamados VIRTUDES, nos unimos, por la Gracia y Misericordia de la Santísima Trinidad, en los Sagrados Corazones de Jesús, María y José, de forma especial, en estos días, del 13 al 17 de este mes de Octubre, Consagrado más intensamente al Santísimo Rosario, a los Santos y Santas que hay y habrá en el Cielo, pertenecientes a la Sagrada Tribu de DAN, uno de los hijos del Patriarca San Jacob o San Israel. Y con ellos, y con todos los Coros Angélicos y Humanos del Cielo, vivir con los Videntes de Fátima, los Misterios del Santísimo Rosario, dentro siempre de la continua vivencia del Santísimo Sacrificio y Sacramento Salvador, la Santísima MISA.

Siempre pidiendo, orando por los Sacerdotes, a fin de que sean, y nosotros con ellos, a imagen y semejanza de los Oblatos, Orantes, Oferentes y Flamantes Coros de las Santas Virtudes Angélicas, alabando al Señor y a Su Casa llena de Gracia y Misericordia, la Santísima Virgen María y Su Siempre Virgen Esposo San José.

Vivamos con todos ellos, con toda la Triunfante y muy Gloriosa y Divina Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, la Jerusalén Celestial, el Eterno Sacrificio de la Santa Cruz del Mismo Señor Nuestro Jesucristo, repitiendo, viviendo, cada vez con mayor divina devoción, la Trinitaria Oración del Santo Ángel de la Paz, el Ángel de la Guarda o Custodio de Portugal:

«Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Os adoro profundamente, y Os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en los Sagrarios de la Tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él Mismo es ofendido; y por los Infinitos Méritos de Su Sagrado Corazón y del Inmaculado Corazón de María, Os pido la conversión de los pobres pecadores».

ADOREMOS LOS DIVINOS Y ADORABILÍSIMOS MOVIMIENTOS DE LA SACRATÍSIMA HUMANIDAD DEL ETERNO VERBO DEL ETERNO PADRE: JESUCRISTO, QUE ES EL ÚNICO Y ETERNO VERBO O HIJO ÚNICO DEL PADRE, EN EL INFINITO Y ETERNO AMOR DE AMBOS, QUE ES EL ESPÍRITU SANTO: TRES DIVINAS PERSONAS QUE SON UNA SOLA Y DIVINA ESENCIA, UN SOLO Y ÚNICO DIOS VIVO Y VERDADERO.

Leamos los Evangelios de San Mateo y San Juan, en sus respectivos DÉCIMOS CAPÍTULOS, con la Jerusalén Celestial, pidiendo por la católica conversión de la Iglesia Peregrina y de todos los que promueven guerras, divisiones y toda clase de abominaciones.