Diálogos Episcopales

1. ¿Qué consejos daremos a nuestros Sacerdotes para la Oración?

2. Que piensen siempre que es el Sumo y Eterno Sacerdote Quien constantemente quiere hablar en ellos.

3. Que unan sus mentes a la Reflexión Humana e infinitamente Divina de Nuestro Señor Jesucristo, Dios y Hombre Verdadero, Único Sumo y Eterno Sacerdote.

4. Que así progresen sus Pronunciaciones Vocales en Divina Profundidad y Elevación para extender y alargar con mayor eficacia a todas las almas la Acción Sacerdotal, Redentora y Salvadora, Propia de Nuestro Señor Jesucristo, el Redentor, el Salvador del mundo.

5. Por esta unión sobrenatural de nuestros Sacerdotes con el Modo de Reflexionar de Nuestro Señor Jesucristo en cuanto Hombre, se llenarán de Su Infinito Entender Divino como Verdadero Dios Que Es, Persona Única y Exclusivamente Divina.

6. Así, nuestros Sacerdotes estarán enriquecidos con toda clase de Dones Sobrenaturales para que Su Predicación sea continua y sea siempre más y más la del Mismo Señor Nuestro Jesucristo.

7. Las reflexiones de nuestros Sacerdotes, transformadas, más y más cada vez, en las de Nuestro Señor Jesucristo, ayudarán notablemente a los fieles, en orden a acercarlos directamente a Nuestro Señor Jesucristo, Que Es El Que Es Un Solo y Único Dios Vivo y Verdadero con Su Padre y el Espíritu Santo.

8. Nuestros Sacerdotes, transformados por las Pronunciaciones y Reflexiones de Nuestro Señor Jesucristo, irán creciendo en Santidad, en Nuevas Mansiones Celestiales de Oración.