El Germen de Yahvé

YO, el HIJO ÚNICO del PADRE, el ÚNICO DIOS VIVO y VERDADERO, en la INFINITA UNIDAD de MI PADRE y de NUESTRO MUTUO AMOR, el ESPÍRITU SANTO lo llenamos todo, lo invadimos todo, lo penetramos todo y con nada ni con nadie nos identificamos, sino que TODO LO TRASCENDEMOS, SOMOS INFINITAMENTE SUPERIOR y DIFERENTE a todo lo que hemos creado o podríamos crear si quisiéramos.

Tened en cuenta, amadísimas almas Nuestras, que hemos hecho que el ser humano y el ser angélico participen de Nuestra PROPIA VIDA DIVINA. Así, desde el primer instante de la creación de los ángeles y de los seres humanos, dimos a ellos NUESTRO GERMEN, nuestra participación: dimos en SEMIILLA la ENCARNACIÓN, el GERMEN de YAHVÉ.

Yo comunico este GERMEN a Adán y Eva.

ESTE GERMEN SOY YO EN CUANTO HOMBRE, ES MI MADRE, REINA Y MADRE DE TODA LA CREACIÓN, CREADA POR NOS ANTES DE TODOS LOS SIGLOS, LA SIEMPRE VIRGEN MARÍA, un SOLO SER con JOSÉ; y así, de no haber habido pecado en Adán y Eva, todos lo habríais tenido: habríais tenido este GERMEN, naciendo continuamente de NOS.

Pero Adán y Eva pecaron y vosotros todos, descendientes suyos, pecasteis como Adán y Eva, y YO lo vi desde toda la eternidad.

Pero YO, en cuanto hombre, ME tuve presente desde toda la eternidad junto con MI MADRE y JOSÉ.

SOY YO CON ELLOS EL ÁRBOL DE LA VIDA, el CENTRO, el CULMEN de TODA LA CREACIÓN, la PIEDRA ANGULAR, la ROCA PERPETUA.

Mientras se alimentaban de MÍ, mientras vivían a María y a José, mientras vivían a imagen y semejanza NUESTRA, no pecaban.

Lo mismo los ángeles.

Pero los ángeles que pecaron no quisieron arrepentirse, no quisieron aprovecharse de NOS, pidiéndoNos perdón, sino que decidieron apartarse para siempre de MÍ y de MI MADRE, que es un solo ser inefablemente altísimo con José; ELLA ES la PERPETUA VIRGINIDAD, la INMACULADA CONCEPCIÓN, la PLENITUD DE LA SANTIDAD: LE he dado LO MÁS ALTO QUE YO, CON MI PADRE y EL ESPÍRITU SANTO puedo comunicar a pura criatura, y soy Omnipotente en la Unidad de mi Padre y del Espíritu Santo, la infinita Potencia, la infinita Bondad, la infinita Sabiduría, La infinita Majestad, la infinita Hermosura, la infinita Inocencia, la infinita Dulzura, la infinita Caridad, infinitos Bienes en grado infinito.

De todo ello, sin dejar nada de ello, QUISIMOS COMUNICAR Y COMUNICAMOS en plenitud desbordante, en plenitud especial, en plenitud de plenitudes, a MARÍA y con ELLA MISMA a José y a través de ELLA, por ser rodeado de ELLA, que es la Esposa de Él, ESPOSA inmensamente SANTA, inmensamente PURA, inmensamente COMUNICADORA sólo de NUESTRA VIDA DIVINA, teniendo ELLA únicamente en Nos, conciencia de todos y de todo.