El hombre no es superior en todo

¿EL HOMBRE ES EN TODO UN SER SUPERIOR?

Gaudium et Spes número 26, del Concilio Vaticano II:

«Simul vero conscientia crescit eximiae dignitatis quae personae humanae competit, cum ipsa rebus omnibus praestet, et eius iura officiaque universalia sint atque inviolabilia. Oportet ergo ut ea omnia homini pervia reddantur, quibus ad vitam vere humanam gerendam indiget, ut sunt victus, vestitus, habitatio, ius ad statum vitae libere eligendum et ad familiam condendam, ad educationem, ad laborem, ad bonam famam, ad reverentiam, ad congruam informationem, ad agendum iuxta rectam suae conscientiae normam, ad vitae privatae protectionem atque ad iustam libertatem etiam in re religiosa».

«Crece al mismo tiempo la conciencia de la excelsa dignidad de la persona humana, de su superioridad sobre las cosas y de sus derechos y deberes universales e inviolables. Es, pues, necesario que se facilite al hombre todo lo que éste necesita para vivir una vida verdaderamente humana, como son el alimento, el vestido, la vivienda, el derecho a la libre elección de estado y a fundar una familia, a la educación, al trabajo, a la buena fama, al respeto, a una adecuada información, a obrar de acuerdo con la norma recta de su conciencia, a la protección de la vida privada y a la justa libertad también en materia religiosa».

Mis almas:

Debéis interpretar bien.

YO SOY LA VERDADERA NORMA, EN TODO, Y ¿CÓMO NO EN MATERIA RELIGIOSA?

POR ESO EL HOMBRE NO ES LIBRE PARA ELEGIR EL ERROR, PUES SU LIBERTAD QUEDA PERDIDA, ESTRAGADA, ANULADA CUANDO EL HOMBRE NO QUIERE ELEGIRME A MÍ EN TODO Y PARA TODO.

EN SEGUIRME A MÍ CONSISTE LA VERDADERA DIGNIDAD DEL SER HUMANO.

El ser humano ha de estar sometido a Mí.

El orden social y todo cuanto existe, ha de estar sometido a Mí.

El hombre no es el superior de sí mismo, sino Yo, Su Dios, Su Único Dios Vivo y Verdadero Que Yo Soy en la Infinita Unidad de Mi Padre y de Nuestro Espíritu Santo.

El ser humano y todo cuanto existe depende infinitamente de Mí y de Mí Padre y de Nuestro Mutuo, Infinito y Eterno Amor, Que Es Nuestro Espíritu Santo.