Fraternidad

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Congéneres

P. Puros, A. Angélicos C. Congéneres E. Elevados. P. Puras, A. Angélicas C. Congéneres E. Elevadas. Dos Hermanos en Cristo o dos Hermanas en Cristo, que viven en perfecta y perpetua castidad y Santa Pureza de corazón, cuerpo

14 Obras de Misericordia

R. Reprehensiones E. Epíscopis, P. Presbíteris, R. Redemptoris E. Eucharístici, H. Humanitati E. Electæ, N. Nazareni S. Salvatoris I. Iesuchristi O. Omnium, N. Nunciatoris E. Eucharístici S. Sacrificii. Reprehensiones Epíscopis Presbíteris, Humanitatique Electæ, Nazareni, Salvatoris Omnium, Iesuchristi, Redemptoris

Hijos de Dios

Juan 1, 12: Mas a todos los que Le recibieron, a los que creen en Su Nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios… 1. Jesús, el Señor, con Su Amor crea, mantiene todas las cosas

Los dioses de los gentiles

«TODOS LOS DIOSES DE LOS GENTILES SON DEMONIOS» (Salmo 96:5) «No os juntéis en yugo desigual con los infieles; porque ¿qué tiene que ver la justicia con la iniquidad? ¿Y qué compañía puede haber entre la luz y

Primera Bienaventuranza

I.- «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos». SÉ POBRE, ESPÍRITU HUMANO, POSEE SÓLO A DIOS TAL CUAL ES, SIN APEGARTE A TI MISMO NI A NADIE NI A NADA, SINO

La Hermandad más importante y necesaria

LA HERMANDAD EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO 1. En cuanto que todos los seres humanos y todos los ángeles y todas las criaturas somos creados de la nada por Dios, somos todos hermanos, salidos por el Poder de Dios

Es un pecado

1. Es un pecado No creer en la Divina Fraternidad con Cristo. 2. Es un pecado No hablar de esta Divina Fraternidad a todo ser humano. 3. Es un pecado No querer anunciar a Cristo, Dios y Hermano

Os anunciamos a todos y a todas

¡¡¡OS ANUNCIAMOS A TODOS Y A TODAS UNA INMENSA ALEGRÍA: TODOS SOMOS OBRA DE DIOS, CRIATURAS DE DIOS. POR TANTO, COMO CRIATURAS DE DIOS, TODOS SOMOS HERMANOS. HERMANOS, TODOS. CUMPLAMOS LA LEY NATURAL INSCRITA EN NUESTROS CORAZONES POR

Solo en Cristo nos salvamos

Sólo en Cristo nos salvamos. No nos salvamos eternamente por ser criaturas buenas, sino por ser verdaderos creyentes en Cristo. Si ser criaturas de Dios es un gran anuncio, para que los seres humanos nos tratemos como criaturas,