Explicación lo único necesario

Falta en nosotros el punto más importante que hay que saber: EL AMOR DE DIOS, es decir, EL AMOR QUE DIOS, TRINIDAD SANTÍSIMA, SE TIENE A SÍ MISMO. Siempre hemos de pensar en ESTE INFINITO Y ETERNO AMOR QUE CADA DIVINA PERSONA SE TIENE A SÍ MISMA Y A LA ESENCIA ÚNICA INFINITA Y ETERNA DE LAS TRES, o sea, LA ÚNICA SUBSTANCIA DIVINA DE LAS TRES DIVINAS PERSONAS, esto es, SU PROPIO SER DIOS, EL ÚNICO DIOS VIVO Y VERDADERO.

Eso no LO sabemos apenas. Siempre nos falta ir conociéndoLo un poco mejor. Nunca acabaremos de saberLo totalmente, pero debemos ir creciendo en ESTE DIVINO CONOCIMIENTO ACERCA DEL AMOR CON QUE TODA LA SANTÍSIMA TRINIDAD SE AMA A SÍ MISMA.
ESTE DIVINO AMOR CON QUE SE AMA DIOS A SÍ MISMO COINCIDE CONSIGO MISMO.

ES ESENCIAL A DIOS MISMO EL QUE DIOS SE AME A SÍ MISMO.

Nos falta lo que creemos tener, EL AMOR DE DIOS A SÍ MISMO. Y, por mucho que lo tengamos, siempre nos falta más por tener. Esto mismo es el DIVINO ACICATE que nos espolea a AMARLE MÁS Y MÁS, ININTERRUMPIDAMENTE MÁS Y MÁS, sin cesar.

Dios nos lo quiere dar constantemente. Nos lo dió, por pura Gracia y Misericordia, ya en el Bautismo. Pero LO hemos olvidado y desconocido, por culpa de nuestros pecados y demás infidelidades a la Divina Gracia.

No es nuestro propio amor a Dios, que siempre, por ser el amor propio de nuestro pobre corazón, aunque dirigido hacia DIOS, acaba chocando contra Dios, por no estar lleno totalmente del AMOR PROPIO DE DIOS A SÍ MISMO; sino que, precisamente, ES ESTE INFINITO Y ETERNO AMOR, QUE DIOS SE TIENE A SÍ MISMO, El Amor Que Dios Quiere participarnos, por Su Divina Gracia y Misericordia, para que con ESTE SU DIVINO AMOR Le Amemos A Él Mismo.

De Este Amor de Sí Mismo A Sí Mismo Es Del Que Quiere Estemos LLENOS, INVADIDOS, PENETRADOS, TRANSCENDIDOS, REBOSANTES, SIN CESAR, EN INFINITÉSIMOS INSTANTES DE CADA INSTANTE, INMENSAMENTE MÁS LLENOS, INVADIDOS, PENETRADOS, TRANSCENDIDOS….MÁS, MÁS, MÁS…, EN TODOS LOS TIEMPOS, EN TODOS LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, EN TODA LA ETERNIDAD. AMÉN.

GLORIFIQUEMOS A DIOS CON LA GLORIA CON QUE DIOS MISMO SE GLORIFICA A SÍ MISMO, UNIÉNDONOS AL CORAZÓN DE DIOS MISMO.

GLORIFIQUEMOS, AMEMOS A DIOS, PADRE, HIJO JESUCRISTO Y ESPÍRITU SANTO, QUE SON UN SOLO Y ÚNICO DIOS, CON EL MISMO AMOR, CON LA GLORIA MISMA DE ELLOS, CON QUE ELLOS MISMOS SE GLORIFICAN MUTUA Y ETERNAMENTE, CON EL AMOR CON QUE ELLOS MISMOS SE AMAN A SÍ MISMOS Y MUTUAMENTE, CON EL AMOR, PARTICIPADO EN NOSOTROS, CON QUE ELLOS MISMOS, PADRE E HIJO ÚNICO JESUCRISTO Y EL MUTUO AMOR DE AMBOS, QUE ES EL ESPÍRITU SANTO, AMAN LA ESENCIA DIVINA ÚNICA O SUBSTANCIA DE ELLOS MISMOS, INFINITA Y ETERNAMENTE, EN SU ETERNO PRESENTE, SIN PRINCIPIO NI FIN.