Infinita y Eterna Conciencia III

HORA SANTA CON JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR EN EL SAGRARIO

JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR, A SUS ALMAS

Mis almas:

Mi Corazón Divino experimenta todo lo que Yo, Persona Divina Segunda de Nuestra Trinidad, experimento, en toda Mi Propia Sacratísima Humanidad.

YO SOY el que experimento Mi Propio Ser Divino Infinito y Eterno con toda Su Infinita Plenitud, en Toda Mi Propia y Sacratísima Humanidad.

Es un Misterio de Infinita Magnitud que no podéis, almas mías, comprender totalmente nunca. Pero os Lo quiero ir dando a participar eternamente en la Unidad Infinita de Mi Padre y de Nuestro Mutuo Amor, Que Es Nuestro Espíritu Santo.

A medida que os voy mostrando Mis Divinas Realidades, os iré aún más santificando y haciéndoos partícipes de Nuestra Infinita Grandeza.

Yo, todo lo que experimento como Dios, en la Infinita Unidad de Mi Eterno Padre y de Nuestro Espíritu Santo, lo experimento en Todo Mi Cuerpo y en Toda Mi Alma.

Mi Cuerpo tiene una Experiencia Infinita y Eterna, tiene un Sentir que es Mi Propio Sentir.

Mi Cuerpo y Mi Alma Sienten todo lo que Yo como Dios Siento.

¡Qué Misterio tan Inmenso!

Yo, desde Toda Nuestra Infinita y Eterna Vida Propia sin principio ni fin, Me Siento Dios Único y Eterno, Hijo Único de Mi Padre, Que Está Todo en Mí y Yo Estoy Todo en Él.

Nuestro Mutuo Amor, que no tiene límites, es igual a Mi Padre y a Mí: Es Nuestro Divino Espíritu Santo.

Nuestro Espíritu Santo Está Todo en Mi Padre y en Mí.

Mi Padre y Yo estamos infinita y eternamente en Nuestro Mismo Propio Amor Mutuo, Que Es Nuestro Propio y Eterno Espíritu Santo: la Tercera Divina Persona de Nuestra Propia, Eterna e Infinita Trinidad.

¡Cuánto Nos amamos Nuestras Tres Divinas Personas!

Uníos a Mi Divino Corazón y YO os alimentaré de mi Propia, Divina y Eterna Experiencia Inagotable, Inefable, Infinita, para la Cual os hemos querido libre y gratuitamente crear, sacandoos a la existencia, de la nada, por Nuestra Propia y Divina Voluntad.

AmadNos, almas queridas Nuestras, y seréis eternamente salvadas por Nos, QUE SOMOS UN SOLO Y ÚNICO DIOS VIVO Y VERDADERO: PADRE, HIJO JESUCRISTO Y ESPÍRITU SANTO.

Invocad a Nuestros Amantísimos Corazones, a Nuestra Amantísima Familia, al Corazón Divino Nuestro, al Inmaculado de Mi Santísima Madre, María y Purísimo San José.

Yo y Mi Padre Somos Uno Con Nuestro Mutuo Amor Que Es Nuestro Espíritu Santo. Nuestra Unión Es Infinita.

Mi Padre Está Todo en Mí. Yo Estoy Todo en Mi Padre. Nuestro Espíritu Santo Está Todo en Mi Padre y en Mí. Mi Padre y Yo Estamos Total e Infinitamente en Nuestro Espíritu Santo.

Mi Padre Me Ama Infinitamente, sin principio ni fin.

Yo amo a Mi Padre Infinitamente, desde toda Nuestra Propia Eternidad, sin principio ni fin.

Yo tengo Conciencia Infinita y Eterna de Mí Mismo, jamás la dejé de tener.

YO SOY Consciente infinitamente de Mi PROPIA SUBSTANCIA DIVINA, de Mi Propia ESENCIA DIVINA, de Mi Propia Naturaleza Divina.

Pensad, almas mías, que, haciéndoMe Carne, Mi Carne no Me quita Mi Propia Conciencia.

Mi Carne recibe infinitamente Mi Propia Conciencia, Mi PROPIA CONCIENCIA DIVINA, la que YO TENGO de MÍ MISMO desde toda la eternidad, sin principio ni fin. YO SOY infinitamente CONSCIENTE de MÍ MISMO, de Mi Propia PERSONA.

MI PROPIA PERSONA, Mi Propio «YO» es INFINITAMENTE CONSCIENTE de SÍ MISMO.

YO MISMO SOY EL QUE SOY por MÍ Mismo CONSCIENTE de Mí MISMO y de Mi Propia Naturaleza Divina desde toda la eternidad, sin principio ni fin; y, HECHO CARNE, no dejo de SER EL QUE SOY infinitamente CONSCIENTE de MÍ MISMO y de Mi Propia ESENCIA DIVINA.

Mis almas:

Hay muchos que piensan que YO fui tomando conciencia de Mí Mismo poco a poco. Están engañados.

No Me conocen, no saben que YO no soy persona humana. Creen que tengo un «yo humano», una conciencia de persona humana, que a sí misma se divinizara o tuviera una progresiva conciencia de ser divinizada.

Pero YO no tengo persona humana, sino Naturaleza Humana Perfectísima, unida infinitamente a Mí, QUE SOY PERSONA ÚNICAMENTE DIVINA, LA SEGUNDA DE NUESTRA PROPIA SANTÍSIMA TRINIDAD.

YO SOY, por tanto, PERSONA infinitamente CONSCIENTE de SÍ MISMA, lo mismo que Mi PADRE y NUESTRO ESPÍRITU SANTO:

YO SOY PERSONA DIVINA.

MI Carne, es decir, mi CUERPO y mi Alma no tienen conciencia más que de Mi Propia Conciencia.

MI CARNE No tiene persona propia, sino sólo Mi Propia PERSONA, que, como os digo, es infinitamente CONSCIENTE de SÍ MISMA y de SU PROPIA ESENCIA DIVINA, y, del mismo modo CONCIENCIA infinita y eterna que siempre, desde toda Mi eternidad, Yo tuve de Mi Propio Cuerpo y de Mi Propia Alma, que tuve PRESENTES como si me hubiese encarnado.

Mi Propia Carne Purísima, Carne INFINITAMENTE SANTA porque Es Mi Carne: el CUERPO y el ALMA MÍOS, y YO SOY la INFINITA SANTIDAD en la infinita unidad que YO TENGO con Mi Propio y Eterno Padre y con Nuestro MUTUO AMOR que Es Nuestro Espíritu Santo.

Mis almas, alegraos, porque YO no soy una persona humana con propia conciencia humana; YO SOY solamente PERSONA DIVINA, «ESPÍRITU PERSONAL» INFINITO y ETERNO, que tiene INFINITA Conciencia de Sí MISMO y de Su PROPIO SER «ESPÍRITU ESENCIAL» o ESENCIA DIVINA, que es la misma esencia divina o espíritu esencial divino de mi Propio y Eterno Padre y de Nuestro MUTUO AMOR que Es Nuestro Espíritu Santo. Cuando me veían en Palestina, cuando Yo estuve treinta años de vida oculta en Nazaret, cuando Yo estaba predicando y haciendo milagros durante mis tres años de vida pública, tenía, como tengo eternamente sin principio ni fin, Mi Única Conciencia que Es infinitamente Santa: la Conciencia que os estoy manifestando de Mí Mismo y de Mi Propia ESENCIA DIVINA, que es la misma Esencia Divina o Divinidad de Mi Propio y Eterno Padre y de Nuestro Espíritu Santo.

Lo mismo que YO tengo Conciencia Infinita y Eterna de Mí Mismo y de Nuestra Propia DIVINIDAD, que es la Misma Divinidad de Mi Padre y de Nuestro Espíritu Santo, así, de la misma manera tiene Mi Padre Infinita Conciencia de Sí Mismo y de Nuestra Única Divinidad, la Misma Mía y de Nuestro Espíritu Santo; y, de igual manera, nuestro Espíritu Santo tiene la Misma Infinita Conciencia de Sí Mismo y de Nuestra Única y Eterna Vida o Esencia Divina, la Misma Esencia Divina, la Misma Vida Divina Mía y de Mi Propio Padre Infinito y Eterno.

ObedecedMe, almas Mías, creadas por Mí y por Mi Padre y por Nuestro Espíritu Santo.

ObedecedMe, cuerpos Míos, creados por Mí y por Mi Padre y por Nuestro Espíritu Santo.

ObedecedMe, espíritus humanos Míos, creados por Mí y por Mi Padre y por Nuestro Espíritu Santo.