Octogésimos primeros Diálogos de Jesús con San Pedro Apóstol, Padre de los Apóstoles

Hijo Nuestro Muy Amado, Pedro Apóstol, Padre de los Apóstoles:

«TÚ ERES PEDRO, Y SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARÉ YO MI IGLESIA, Y LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PODRÁN CONTRA ELLA. A TI TE DOY LAS LLAVES DEL REINO DE LOS CIELOS. LO QUE ATES EN LA TIERRA, QUEDARÁ ATADO EN EL CIELO; Y LO QUE DESATES EN LA TIERRA, QUEDARÁ DESATADO EN EL CIELO» (Mateo 16, 19)

PRUEBA DE FIDELIDAD A MARÍA SANTÍSIMA PARA MIS SACERDOTES

PEDRO: DÍ A LOS CORDEROS TODOS DE MI CELESTIAL REBAÑO QUE PEREGRINA AÚN POR LA TIERRA, DE PARTE MÍA, EN NOMBRE MÍO Y DE MI PADRE Y DE NUESTRO ESPÍRITU SANTO Y EN EL NOMBRE DE MI SANTÍSIMA MADRE:

10° CENÁCULO CON NUESTRA MADRE

DÉCIMA COMUNICACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, LA MADRE DE DIOS, CON NOSOTROS, HACIENDO DE NUESTROS HOGARES, CASA SUYA, CASA DE ORACIÓN

«Hijos Míos Sacerdotes, Ministros de Mi Dios Hijo: Estad muy unidos a Mi Corazón.

Yo os envío a que Me consagréis cada alma, cada ser humano, cada persona humana.

Consagradla a Mi Corazón.

Yo Soy El Camino del Único Camino Que Es Mi Dios Hijo Jesucristo.

Sin Mí no podréis entrar en el Único Camino Que os lleva al Padre.

ComunicadMe a las almas, no Me hagáis de menos, no Me minimicéis; pues, de lo contrario, no podréis entrar por Mi Hijo, Que Es El Unigénito del Padre y Mío, y, sin Él, no hay Salvación.

No os olvidéis de que sois Ministros de Mi Único Hijo, Que Es El Único Hijo del Eterno Padre e Igual a Su Mismo y Eterno Padre e Igual al Amor de Ambos, Que Es Mi Divino Esposo, El Espíritu Santo.

No olvidéis vuestra sublime y divina Dignidad.

Sed, sentid, pensad y obrad conforme a esta incomprensible Dignidad Que es una cierta participación muy especial de la Dignidad Que Yo Soy en la Unidad de Nuestro Purísimo Custodio San José, por Obra y Gracia de la Santísima Trinidad.»

Consagración de Consagrados, Con la Hermana Dorotea Sor Lucía de Fátima. (Ver Evangelio de San Juan 17, 19)

Sor LUCÍA de Fátima, la que estuvo como Dorotea en Túy, la verdadera vidente de NUESTRA MADRE EN FÁTIMA; ELLA, desde el Cielo, la LUCÍA DOROTEA, que significa ADORADORA DE DIOS, nos invita a vivir siempre, en PROFUNDA ADORACIÓN, el SANTÍSIMO SACRIFICIO DE LA MISA, que es el Único Sacrificio de Cristo, hecho presente en el Altar, a través del Ministerio Sacerdotal, consagrándonos, cada vez más, todos los bautizados, confirmados y los ordenados, a los Sagrados Corazones de Jesús, de José y de María, la Inmaculada Concepción, Y CONSAGRANDO TODA LA JERARQUÍA DE LA IGLESIA ÚNICA DE CRISTO, LA CATÓLICA, LA NACIÓN DE RUSIA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA; y por MARÍA SANTÍSIMA, CON ELLA MISMA, EN ELLA MISMA, suplicar, a la SANTÍSIMA TRINIDAD, SER MÁS Y MÁS CONSAGRADOS EN LA VERDAD.

¡¡¡VENGA EL TRIUNFO DE LAS LLAMAS DE AMOR DE JESUCRISTO, JOSÉ Y MARÍA!!!

¡¡¡Flammarum Amoris Triumphum Iesuchristi+Ioseph+Mariæ Adveniat!!!

F. A. T. I. M. A.

21 de Marzo del Año de Gracia y Misericordia de la Santísima Trinidad, 2.020.