P.A.C.E. 28. Mansiones de Oración Mayores Infusas No Absortas

PRIMERA PARTE DE LA SEGUNDA PARTE DEL TRATADO DE ORACIÓN CONTEMPLATIVA INFUSA

MANSIONES DE ORACIÓN
MAYORES INFUSAS
NO ABSORTAS

JESUCRISTO NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS Y DE TODO EL UNIVERSO, A SUS ALMAS

Mis almas:

Las Inspiraciones Mías y de Mi Padre y de Nuestro Espíritu Santo, que emanan de Nuestra Propia Naturaleza Divina o Esencia Divina Nuestra, son Mayores que las Inspiraciones que Son Propias de Mi Sacratísima Humanidad.

PERO ESTAS INSPIRACIONES QUE FLUYEN DE MI PROPIA NATURALEZA HUMANA, es decir, DE MI PROPIA SACRATÍSIMA HUMANIDAD, SON TAN MÍAS Y DE MI PADRE Y DE NUESTRO ESPÍRITU SANTO, COMO LAS QUE FLUYEN DE NUESTRA ÚNICA Y ETERNA ESENCIA DIVINA.

Son las Inspiraciones que emanan de Nuestra Propia Naturaleza Divina o Esencia Divina las que podéis llamar así: «MAYORES», dando lugar a que, participándoLas el alma fiel, por Nuestra Divina Gracia y Misericordia, en los momentos en que tuviéramos a bien concederlas en la Tierra, el alma sea elevada a estados de UNIÓN SOBRENATURAL CON NOS O DE ORACIÓN que se pueden llamar Espirituales y Sobrenaturales MANSIONES MAYORES.

Mis almas: Disponeos a recibir de Nos tales gracias, mediante vuestra ardiente súplica a Nuestra Divina Trinidad, para que os concedamos, a mayor Honra y Gloria Nuestra y mayor bien de vuestras propias almas, el SUBLIME DON de entrar a participar de las Inspiraciones que brotan de Nuestra Propia Esencia Divina, de Nuestra Propia y Eterna Divinidad, La Única Divinidad Viva y Verdadera.

PedidLe a NUESTRA SANTÍSIMA MARÍA, MADRE DIVINA MÍA, INMACULADA CONCEPCIÓN, REINA Y MADRE VUESTRA, que os AYUDE a PONER EN NOS, todo vuestro NATURAL, todo vuestro ser, todos vuestros sentidos y potencias, así como todo vuestro propio ESPÍRITU PERSONAL, o sea, toda vuestra persona, es decir, el «yo» de cada una de vosotras, almas Mías, almas Nuestras muy amadas, EXPERIMENTÁNDOME A MÍ, MÍSTICA Y VERDADERAMENTE, DENTRO DE VOSOTRAS: EXPERIMENTANDO, por medio de Mi Sacratísima Humanidad, INSPIRACIONES DE MI PROPIA DIVINIDAD, DE MI PROPIA ESENCIA DIVINA: LA MISMA ESENCIA DIVINA O DIVINIDAD DE MI PADRE Y DE NUESTRO ESPÍRITU SANTO, con Mi SANTÍSIMA MADRE, POR MEDIO de SU INMACULADO CORAZÓN. AMÉN.

Proclamad, con Mi SANTÍSIMA MADRE:

«MI «ALMA» GLORIFICA AL SEÑOR, Y MI «ESPÍRITU» SE ALEGRA EN DIOS, MI SALVADOR».