P.A.C.E. 35. Mansiones de Oración Purgantes Infusas Absortas

SEGUNDA PARTE DE LA SEGUNDA PARTE DEL TRATADO DE ORACIÓN CONTEMPLATIVA INFUSA

MANSIONES DE ORACIÓN
PURGANTES INFUSAS
ABSORTAS

JESUCRISTO NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS Y DE TODO EL UNIVERSO, A SUS ALMAS

Mis almas:

Amados espíritus humanos, que Me escucháis. Yo deseo que os unáis a Mí en Mi Solicitud Infinitamente Amorosa en favor de Mis Muy Amadas Almas del Purgatorio.

Sufren muchísimo por aún no poderMe ver en el Cara a Cara del Cielo, sino entre las obscuridades producidas a causa de las manchas de sus propias almas.

No pueden aún ver Mi Propia Esencia Divina Tal Cual Es, la Misma Toda e Infinita Esencia Divina de Mi Padre y de Nuestro Mutuo, Infinito y Eterno Amor Que Es Nuestro Espíritu Santo.

Desean verNos Tal Cual Somos, pero aún sus manchas persisten, las cuales impiden la Visión Bienaventurada de Nuestro Divino Ser y de Nuestras Tres Divinas Personas.

Ayudadlas.

Cuanta más alta e intensa sea vuestra Unión con Nuestras Tres Divinas Personas, más les ayudáis a ser limpiadas más prontamente o menos lentamente de sus pecados leves y de las reliquias que en muchas de ellas dejaron los pecados mortales por los que no hicieron en la Tierra la suficiente Penitencia.

Uníos por Mi Divino Corazón, con Mi Divino Corazón, en Mi Divino Corazón, a sus sufrimientos, participándolos de Mí, pues Yo los he sufrido todos, y entrad así a tener una cierta participación de MIS DOLOROSAS MANSIONES PURGANTES, en favor de ellas, para que cuanto antes puedan salir de ese lugar y de ese estado de dolorosa Purificación, y llegar a Nuestras Mansiones Celestiales.

PedidLe a NUESTRA SANTÍSIMA MARÍA, MADRE DIVINA MÍA, INMACULADA CONCEPCIÓN, REINA Y MADRE VUESTRA, que os AYUDE a PONER, EN NOS, todo vuestro NATURAL, todo vuestro ser, todos vuestros sentidos y potencias, así como todo vuestro propio ESPÍRITU PERSONAL, o sea, toda vuestra persona, es decir, el «yo» de cada una de vosotras, almas Mías, almas Nuestras muy amadas, EXPERIMENTÁNDOME A MÍ, MÍSTICA Y VERDADERAMENTE, DENTRO DE VOSOTRAS:

EXPERIMENTANDO, por medio de Mi Sacratísima Humanidad, algo de las «MANSIONES PURGANTES» QUE MI PADRE Y YO Y NUESTRO ESPÍRITU SANTO OS QUERAMOS INFUNDIR EN VOSOTRAS, LIBRE Y GRATUITAMENTE, EN FAVOR DE LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO.

Así viviréis NUESTRAS «MANSIONES PURGANTES», NUESTRO AMOR HACIA LAS ALMAS EN SU «PURGATORIO», EN LA DOLOROSA ESPERA DE ARRIBAR A NUESTRA ETERNA GLORIA, con la Ayuda de Mi SANTÍSIMA MADRE, POR MEDIO de SU INMACULADO CORAZÓN, UN SOLO CORAZÓN CON NUESTRO PURÍSIMO Y SIEMPRE VIRGEN ESPOSO DE NUESTRA SIEMPRE VIRGEN MARÍA, SAN JOSÉ, PADRE Y CONSOLADOR DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO, EL VARÓN SIEMPRE JUSTO, EL SIEMPRE RODEADO DE NUESTRA INMACULADA CONCEPCIÓN, QUE ES NUESTRA MISMA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA. AMÉN.

SIEMPRE, EN LAS «MANSIONES PURGANTES DE ORACIÓN», EN NUESTROS SAGRADOS CORAZONES, DICIENDO Y ENSEÑANDO A DECIR:

JESÚS, JOSÉ Y MARÍA, OS DOY EL CORAZÓN Y EL ALMA MÍA.

JESÚS, JOSÉ Y MARÍA, ASISTIDNOS EN NUESTRA ÚLTIMA AGONÍA.

JESÚS, JOSÉ Y MARÍA, CON VOS DESCANSE EN PAZ LA HUMANIDAD Y EL ALMA MÍA.

PROCLAMAD con Mi SANTÍSIMA MADRE:

«MI «ALMA» GLORIFICA AL SEÑOR, Y MI «ESPÍRITU» SE ALEGRA EN DIOS, MI SALVADOR».