Permisión Divina

Dios encerró a todos en desobediencia para tener Misericordia de todos (Romanos, 11, 32).

Pensamos, en la calamitosa situación eclesial, que el remedio de haber cortado radicalmente la enfermedad, hubiese sido el mejor Remedio para evitar confusionismos tan lamentables en la Doctrina y en la Pastoral, pues a veces se hace urgente la dolorosa amputación de miembros, a fin de que no perezca el cuerpo entero.

Mas Dios, Rico en Misericordia, hace posible Remedio en la enfermedad, de modo que, donde abundó el pecado, de allí brota la Vida, por Cristo Nuestro Señor, ya que Dios hace que el mayor mal se convierta, aniquilado por Cristo, en un mayor bien.

«Mis almas: Yo aniquilo el mal desde dentro, pues Soy Dios, lo puedo todo. Tengo otras muchas ovejas que no son de este Redil. Es preciso que Yo vaya y escuchen Mi Voz, y se haga Un Solo Rebaño bajo el cayado de Un Solo Pastor.

Me sirvo hasta de las infidelidades de Mis hijos para llevar a cabo Mi Proyecto, pues los Proyectos de Mi Corazón van de edad en edad.

Nadie Me vence. Yo Me quedo en el interior de Mis hijos fieles. Por eso no son vencidos. Por eso son buena semilla, ciudadanos del Cielo; y, así como Yo no Me aparto de Mis almas, así como Yo no abandono a ninguno, así como Yo no abandono Mi Puesto en Mi Única Iglesia, Que Es Únicamente la Católica, así, Mis fieles, no abandonarán sus puestos en Mi Única Iglesia, que Es Mi Católico Redil, aunque hayan entrado, por lugares tenebrosos, salteadores y bandidos en las fachadas de Mis templos.

Pero el mal se queda siempre en Nuestras Fachadas, no puede entrar dentro, se queda siempre de puertas para fuera.

Por eso Mis ovejas fieles se quedan encerradas Conmigo en Mi Redil, que invade todo, no por las fachadas, como el maligno, sino en toda la interioridad de todas las almas, de todas las cosas, como Luz del mundo y Sal de la Tierra. Confiad en Mí. Yo he vencido al mundo.»

Consagración de Consagrados, Con la Hermana Dorotea Sor Lucía de Fátima.

(Ver Evangelio de San Juan 17, 19)

Sor LUCÍA de Fátima, la que estuvo como Dorotea en Túy, la verdadera vidente de NUESTRA MADRE EN FÁTIMA; ELLA, desde el Cielo, la LUCÍA DOROTEA, que significa ADORADORA DE DIOS, nos invita a vivir siempre, en PROFUNDA ADORACIÓN, el SANTÍSIMO SACRIFICIO DE LA MISA, que es el Único Sacrificio de Cristo, hecho presente en el Altar, a través del Ministerio Sacerdotal, consagrándonos, cada vez más, todos los bautizados, confirmados y los ordenados, a los Sagrados Corazones de Jesús, de José y de María, la Inmaculada Concepción, Y CONSAGRANDO TODA LA JERARQUÍA DE LA IGLESIA ÚNICA DE CRISTO, LA CATÓLICA, LA NACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA; y por MARÍA SANTÍSIMA, CON ELLA MISMA, EN ELLA MISMA, suplicar, a la SANTÍSIMA TRINIDAD, SER MÁS Y MÁS CONSAGRADOS EN LA VERDAD.

¡¡¡VENGA EL TRIUNFO DE LAS LLAMAS DE AMOR DE JESUCRISTO, JOSÉ Y MARÍA!!!

¡¡¡Flammarum Amoris Triumphum Iesuchristi+Ioseph+Mariæ Adveniat!!!

F. A. T. I. M. A.

12 de Junio del Año de Gracia y Misericordia de la Santísima Trinidad, 2.020.