Compartir

Prohibición Absoluta de Cambio Eclesial

P. Prohibición
A. Absoluta de
C. Cambio
E. Eclesial.

Porque Cristo Eucaristía es el Mismo ayer, hoy y por los siglos; su Voluntad Divina, que es la Misma del Padre y del Espíritu Santo, es Voluntad Inmutable, no cambia, pues Nuestro Señor Jesucristo es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, Un Solo y Único Dios con el Padre y con el Espíritu Santo. Nunca podrá evolucionar, como dicen algunos, sino que se mantiene la Misma eternamente; y la Voluntad de Dios Padre y del Hijo, Cristo Eucaristía, y del Espíritu Santo Es, por lo tanto, que sigan siendo los varones sus propios ministros y nunca, ni siquiera como diaconisas, las mujeres.

Por lo tanto, la Voluntad del Alma Humana de Nuestro Señor Jesucristo, que en Su Propio Querer coincide infinita y eternamente con Su Propia Voluntad Divina, nunca se podrá decir que cambia o evoluciona sobre alguno de los temas de Su Propia Predicación, la Divina Revelación de Cristo, que Es la Misma Revelación del Padre y del Espíritu Santo, sino que Es incambiable, es Inmutable; no puede evolucionar naturalmente el Querer Divino hacia un querer de un ser humano, sino que está ya todo establecido infinita y eternamente por el Único, Inmutable, Divino y Eterno Querer de Dios.