Septuagésimos segundos Diálogos de Jesús con San Pedro Apóstol, Padre de los Apóstoles

Hijo Nuestro Muy Amado, Pedro Apóstol, Padre de los Apóstoles:

«TÚ ERES PEDRO, Y SOBRE ESTA PIEDRA EDIFICARÉ YO MI IGLESIA, Y LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PODRÁN CONTRA ELLA. A TI TE DOY LAS LLAVES DEL REINO DE LOS CIELOS. LO QUE ATES EN LA TIERRA, QUEDARÁ ATADO EN EL CIELO; Y LO QUE DESATES EN LA TIERRA, QUEDARÁ DESATADO EN EL CIELO» (Mateo 16, 19)

PRUEBA DE OBEDIENCIA PARA MIS SACERDOTES

PEDRO: DÍ A LOS CORDEROS TODOS DE MI CELESTIAL REBAÑO QUE PEREGRINA AÚN POR LA TIERRA, DE PARTE MÍA, EN NOMBRE MÍO Y DE MI PADRE Y DE NUESTRO ESPÍRITU SANTO:

Mis Sacerdotes:

En el grado que tengáis del Sacramento del Orden Sacerdotal, Papa, Obispo, Presbítero, y vosotros, los Diáconos, debéis obedecer ante todo a Mi Divina Majestad, La Misma Majestad de Mi Padre y de Nuestro Espíritu Santo.

Ante todo y sobre todos, SOMOS NOS MISMO, EL ÚNICO DIOS VIVO Y VERDADERO, TRINIDAD BEATÍSIMA, QUIENES VELAMOS Y CUSTODIAMOS NUESTRO CUERPO, SANGRE, ALMA Y DIVINIDAD. TODO EL SER HUMANO DE NUESTRA SEGUNDA Y DIVINA PERSONA ES NUESTRO.

¡AY DE QUIENES TIENEN NUESTRO ENCARGO DE VELAR POR NUESTRO MAYOR TESORO, NUESTRA ADORABILÍSIMA HUMANIDAD DEL HIJO, SEGUNDA Y DIVINA PERSONA DE NUESTRA PROPIA SANTÍSIMA TRINIDAD, Y NO LE PREPARAN MANOS EXCLUSIVAMENTE DEDICADAS A NOS POR EL PODER Y VIRTUD DEL SACRAMENTO DEL ORDEN SACERDOTAL, SINO QUE DEPOSITAN EN OTRAS MANOS NUESTRO MAYOR TESORO!

Aprended cada cual vuestro propio puesto y Misión en Nuestra Única y Católica Iglesia Verdadera.