Teme al Hijo del Hombre

1. No temas al hombre, sino al Hijo del Hombre.

a) Teme únicamente desagradar al Hijo del Hombre, Que Es JESUCRISTO, Nuestro SEÑOR, Dios y Hombre Verdadero.

b) Teme desviarte de Él, Que Es El Que Es El Único Camino, la Única Verdad, la Única Vida, EN el CUAL está toda VERDADERA VIDA y toda VERDADERA VERDAD: Verdades y Vidas acerca de Sí Mismo y de Su Eterno Padre y de Su Mutuo Amor, Que Es El Espíritu Santo; Verdades y Vidas y que proceden de Sí Mismo y de Su Mismo Padre y del Amor de Ambos, Que Es El Espíritu Santo; y las demás verdades y vidas creadas por Él Mismo y por Su Mismo Padre y por el Espíritu Santo, Amor Mutuo y Eterno del Mismo Eterno Padre y del Mismo Espíritu Santo.

2. No prestes oídos al hombre, sino al Hijo del Hombre.

3. No mires al hombre, sino al Hijo del Hombre.

4. No atiendas al hombre, sino al Hijo del Hombre.

5. No alimentes al hombre, sino al Hijo del Hombre.

6. No agrades al hombre, sino al Hijo del Hombre.

7. No sacies al hombre, sino al Hijo del Hombre.

8. No confíes en el hombre, sino en el Hijo del Hombre.

9. No busques al hombre, sino al Hijo del Hombre.

10. No obedezcas al hombre, sino al Hijo del Hombre.

11. No sonrías al hombre, sino al Hijo del Hombre.

12. No hables del hombre, sino del Hijo del Hombre.

13. No alabes al hombre, sino al Hijo del Hombre.

14. No converses con el hombre, sino con el Hijo del Hombre.

15. No dialogues con el hombre, sino con el Hijo del Hombre.

16. No te confíes al hombre, sino al Hijo del hombre.

17. No te entregues al hombre, sino al Hijo del Hombre.

NOTA:

EL HIJO DEL HOMBRE ES NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO,

QUE SE QUISO HACER DESCENDENCIA DE ADÁN Y EVA, HIJO DEL HOMBRE,
HIJO DE LA HUMANIDAD,

DEPOSITÁNDOSE, COMO GERMEN DIVINO,

-GERMEN SUYO PROPIO,

GERMEN DE YAHVÉ, QUE ES EL QUE ES
EL MISMO JESUCRISTO EN LA UNIDAD DE SU PADRE Y DEL ESPÍRITU SANTO-,

DEPOSITÁNDOSE ÉL MISMO
EN LOS LOMOS DE ADÁN Y EVA,

SEMILLA, GERMEN INFINITAMENTE SANTO, INFINITAMENTE SANTIFICADOR,

QUE FUÉ, POR SU PROPIA VIRTUD,
PASANDO POR LAS GENERACIONES
QUE QUISO LIBRE Y GRATUITAMENTE,

HASTA BROTAR, PRODIGIOSA, SANTÍSIMA Y MILAGROSAMENTE, DE JOAQUÍN Y DE ANA,

GERMEN QUE ES EL CUERPO
DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN,

BROTANDO DE ELLA MISMA,
DE LA MISMA INMACULADA CONCEPCIÓN,
PARA SIEMPRE,
EL QUE ES EL HIJO ÚNICO Y ETERNO DEL PADRE,
LLENO DE GRACIA Y DE VERDAD:

HIJO DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN,
QUE ES LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.

COMO HIJO DE ADÁN, HIJO DEL HOMBRE,
SIN CONTAMINARSE DE ADÁN NI DE EVA,

SINO SANTIFICANDO
A QUIENES LE RECIBEN
CON FÉ DIVINA Y CATÓLICA
Y CONTRICIÓN VERDADERA.