Unidad

1. Para unir a los seres humanos con NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, Su Iglesia no puede renunciar al MISMO SEÑOR NUESTRO JESUCRISTO, sino anunciarLo más y más a todos en todo.

2. NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ES INMUTABLE, DIOS Y HOMBRE VERDADERO EN LA INFINITA UNIDAD DE SU PADRE Y DEL ESPÍRITU SANTO, y, por lo tanto, no se inclina ÉL ante la criatura, sino que toda criatura, en el Cielo, en la Tierra, en todas partes y en el infierno se ha de postrar en adoración ante ÉL, ÚNICO SEÑOR, CREADOR OMNIPOTENTE Y ETERNO, REY ETERNO Y UNIVERSAL EN LA ETERNA E INFINITA UNIDAD DE SU PADRE Y DEL ESPÍRITU SANTO.